EVARISTO MARTINENA VENTURA

L.11317111.- EVARISTO MARTINENA VENTURA.– Nace en Lecumberri el día 9 de enero de 1881. Con 18 años, el 28 de mayo de 1899, ingresa en el regimiento de Infantería de Américas nº 14. Puede ser que previamente trabaje como comerciante, al menos así se declara al ingreso. En ese momento es un muchacho moreno que mide 1,61, de pelo negro y ojos castaños, sin barba y de aire marcial.

En Junio de ese mismo año jura bandera. En el regimiento pasa los dos años siguientes, pero en Enero de 1902, y siguiendo los pasos de su padre, causa alta en la 6ª Compañía de la Guardia Civil de Palencia. Poco tiempo permanece en este destino pues, a petición propia, es trasladado en Junio a la Comandancia de Navarra. Quizá el hecho de que su padre hubiera servido en esta Comandancia hasta finales de 1899 le fuera de ayuda. En 1906 finaliza su compromiso inicial y se reengancha por cuatro años más. Trabaja como escribiente.

Sin embargo, en junio de 1907 rescinde su compromiso como guardia 2ª de la Comandancia de Navarra, puesto de Pamplona. La razón es que en breve emigrará a la República Argentina (Diario de Navarra de 28 de mayo 1907).

Nuestra Sra. de Valvanera

El “en breve” que señala la noticia publicada en la prensa se transforma en más de cuatro años. El centro de estudios migratorios latinoamericanos de Argentina, tiene registrada su entrada en el país el día 24 de octubre de 1911. Tiene 31 años, sorprendentemente está casado, se declara comerciante y lo acompaña su hermana Nicolasa. Habían salido del puerto de Barcelona embarcados en el tristemente célebre trasatlántico Valbanera. Decimos “sorprendentemente” porque hasta este momento no habíamos tenido noticia de su matrimonio. Con posterioridad, y a través de los Archivos Parroquiales de Buenos Aires, descubrimos que el 5 de abril de 1911, en la Parroquia de Nuestra Señora de Valbanera (igual nombre que el barco), había contraído matrimonio con Jacinta Romualda Echeverria Garcia.

En la certificación matrimonial Jacinta aparece como hija de Bonifacio y Ambrosia, ambos naturales de España, como su propia hija. Nicolasa Martinena actúa como madrina de la boda. Tanto Evaristo, como Nicolasa y la propia Jacinta ofrecen como dirección la calle Matheu, 630. La iglesia de Nuestra Señora de Valbanera es la parroquia que les corresponde por su residencia

Calle Matheu, 630. Buenos Aires

La incongruencia entre las fechas de matrimonio (abril-1911) y llegada a Argentina (oct-1911), así como el excesivo tiempo que trascurre entre la rescisión de su contrato como guardia civil (Jun 1907) y la anotación de su entrada en Argentina (oct-1911) nos hace presuponer que tanto Evaristo como Nicolasa  viajan a Argentina antes de 1911. Tomaton  casa en la calle Matheu, 670 de Buenos Aires, casándose en la Parroquia del barrio en el que viven y finalmente vuelve a España y regresa a Argentina, momento en el que aparece en los registros del CEMLA. La lamentable pérdida, por inadecuación de las primeras instalaciones de los archivos históricos, de un 30% del total de los registros del período que va de 1882 a 1928, podría justificar que no aparezca ninguna  inscripción previa de la entrada de Evaristo y Nicolasa en el país. De igual forma no aparece la inscripción de Emilia Martinena Ventura y, sin embargo, sabemos, a través del testamento manuscrito de Esteban Martinena Lus, que también emigró uniéndose a sus hermanos. Tampoco hemos encontrado la inscripción de entrada de la esposa de Evaristo.

Es relativamente probable que en 1913 Evaristo volviera a Pamplona provisionalmente ya que firma una instancia al Cementerio de Pamplona para que prorroguen las tumbas de sus padres.

En el momento actual desconocemos la descendencia, si la hubo, de estos Martinena, aunque continuamos investigando.

La itinerante vida de Vicente, padre de Evaristo, ha dificultado en extremo encontrar datos sobre su descendencia. Como comentaremos más adelante, en la pagina dedicada a su hermano Esteban, sabemos gracias a este último que Vicente tuvo tres hijos. También gracias al testamento de Esteban sabemos que los tres emigran a Argentina y eso nos permitió encontrar el ingreso en el país de al menos dos de ellos: Evaristo y Nicolasa. El documento de entrada en el país nos informó de su edad, lo que nos aproximó a la fecha de nacimiento de ambos, quedando sin esclarecer la de Emilia. Mas tarde, al tener acceso a la escueta hoja de servicio de Evaristo, supimos la fecha de su nacimiento y el lugar. No así con Nicolasa. Pero si Nicolasa tiene 21 años el día de su llegada a la Argentina, es decir, el 24 de octubre de 1911, su nacimiento solo pudo producirse entre el 25 de octubre de 1889 y el 23 de octubre de 1890, fechas que coinciden con el regreso de Vicente desde Puerto Rico. De esta forma Nicolasa debió nacer o en Campanas o en Tafalla.

Transatlántico Valbanera

EL TRASATLÁNTICO VALBANERA

http://efemerides.zoomblog.com/archivo/2006/09/12/la-Tragedia-Del-Valbanera-12-de-Septie.html

El barco había sido construido en los astilleros de Glasgow y, una vez finalizadas las pruebas de mar, se entregó a la empresa “Pinillos Izquierdo y Cía.” a mediados del año 1906. La familia Pinillos lo bautizó con el nombre de una Virgen riojana que se venera en el monasterio de Valvanera y a la que tenían gran devoción, pero un error bien del rotulista, bien del asentador de registro, trocó la uve en be y el buque quedó inscrito como “Valbanera”. Con capacidad para 1.200 pasajeros y un desplazamiento de 12.500 toneladas, sus propietarios lo dedicaron al enlace por línea regular entre España y Cuba, con escalas en Puerto Rico y la costa sur de los Estados Unidos. En su estética la embarcación respondía al típico estilo inglés de los transportes trasatlánticos destinados a pasajeros de bajo poder adquisitivo, aunque la incorporación de una superestructura central permitió la construcción de unos camarotes más cómodos y elegantes, los cuales fueron destinados a viajeros pudientes. Los precios del trayecto oscilaban desde las 1.250 pesetas de las cámaras de lujo hasta las 200 del billete de tercera clase, aunque una gran parte de los viajeros, emigrantes en su mayoría, solo alcanzaban a pagar 75 pesetas por una de las literas metálicas que, en largas filas, se habilitaban entre los entrepuentes.

El 12 de septiembre de 1912 el barco naufraga en las aguas del Caribe. Para más información sobre este acontecimiento remitimos a la web que encabeza este apartado.