Catastro

Catastro Napoleónico
Una ley del 15 de septiembre de 1807 dió origen a un catastro parcelario, llamado comúnmente “napoleónico” de secciones, de matrices de propiedades edificadas y no edificadas y de planos. Napoleón quería convertirlo también en un instrumento jurídico, para establecer la posesión del suelo, y un instrumento fiscal que permitiera imponer equitativamente a los ciudadanos las contribuciones territoriales.

La renovación general de los planos catástrales napoleónicos fue prescrita por la ley del 16 de abril de 1930, debido a la transformación del paisaje territorial. Los planos napoleónicos fueron una referencia durante más de un siglo.

La elaboración del catastro comenzó en 1810 y se prosiguió, en un primer momento, hasta 1818. Después de una interrupción de 10 años, salvo para el cantón de Garlin donde la operación se postergó hasta 1825, los trabajos prosiguieron en 1828 para terminarse en 1846.

Cada municipio fue dividido en varias secciones que llevaban individualmente una letra alfabética (A, B, C). Dentro de cada sección las parcelas están numeradas. La visión de conjunto del territorio municipal es llamada “tableau d’assemblage” -tablero de conjunto- (TA).

Los edificios públicos (municipalidades, iglesias) son indicados por el color azul, los edificios privados (casas, graneros) son marcados en rosa.

Está constituido por 1762 hojas de plano para 159 municipios del País vasco y 2763 hojas de plano para 398 municipios del Béarn. Conviene anotar que no se utilizaron las mismas escalas.

El catastro napoleónico puede consultarse en línea en:

http://sig.cg64.fr/R2/ciscripts/ci.php?appli=NAPOLEON#

Realizamos una búsqueda del apellido en este catastro napoleónico, centrándonos inicialmente en Lasse. No encontramos la casa Martinena. Esto podía tener varios significados:

a) Los Martinena de Lasse no eran propietarios.
b) Los Martinena de Lasse fueron propietarios pero dejaron de serlo antes de la elaboración del catastro. Desde 1728, momento en que emigra a Barasoain y 1818-46, fechas entre las que se realiza el catastro, transcurre más de un siglo.
c) Los Martinena no vivieron de forma duradera en Lasse y el nacimiento del primer Martinena conocido ocurrió de forma coyuntural en aquella ciudad.
Gracias al trabajo de los creadores de las páginas web http://www.ghfpbam.org/ y http://www.antzinako.org/ pudimos extender la búsqueda a todo el Lapurdi, pero seguimos sin encontrar una casa o terreno bajo la denominación Martinena. Por contra, sí las encontramos bajo las denominaciones Martinenia y Martieinia. En un primer intento, en dos localidades: Una en Ascain y otra en Larressore.

En opinión de Xabier Ormaetxea, Martinena y Martinenia son “el mismo apellido sin duda alguna. Martinena es la versión más gramaticalmente correcta compuesta por Martin más el sufijo ENA, que quiere decir LA DE (entre la y de se debe sobrentender CASA). Pero ese sufijo se suaviza en la forma hablada y se convierte en algunas zonas en ENE (Bizkaia), ENIA (Iparralde), ENEA,… Los catastros se hacían por medio de agentes catastrales que recogían los nombres comunes o como se les llamaba a las casas de forma normal y en esa zona Martinenea lo pronunciarían en el habla común como Martinenia. La inclusión o sustitución de vocales por una i dulcifica el lenguaje”.

Sin embargo, consultado sobre este extremo Jean Baptiste Orpustan, no consideraba probable el desplazamiento de Martinena desde el Lapurdi, donde se encuentran los dos pueblos citados, a territorios comprendido en la Baja Navarra y recomendaba buscar en torno a el Valle de Baigorry: Osses, Cize, Uhart-Cize,… El trabajo que nos proponía era harto difícil y optamos por suscribirnos a la magnifica iniciativa del foro de genealogía vasca basque-genealogy@yahoogroups.com que estaba realizando la trascripción de todas las casas de Baja Navarra contenidas en el catastro napoleónico.

Mientras se concluían los trabajos mencionados, extendimos la búsqueda en los bancos de datos de las páginas citadas anteriormente, aumentando la variabilidad fonética del apellido, lo que dió como resultado una mayor cantidad de casas con nombres muy aproximados al apellido, pero todos localizados en la provincia del Lapurdi.
Labourd

Borda: es una construcción auxiliar de una casa principal, generalmente utilizada para el ganado, aperos etc. Con el tiempo algunas bordas fueron habilitadas como vivienda. Las bordas se construyen en zonas de pasto, normalmente son de una sola pieza y también sirve para refugio del pastor.

Coborda: no significa en si nada. Si la casa principal se llama Martinena, la borda auxiliar se llama borda de Martinena, en euskera Martinenako borda, y como los que transcribían los nombres en el catastro no sabían que hacer con el sufijo locativo KO (co) ocurría que a veces lo ponían como es correcto, tras el nombre, otras lo ponían como palabra suelta y, otras lo ponían delante de borda, así nos podemos encontrar con: Martinenaco Borda; Martinena co borda, Martinena coborda, o incluso formando una única palabra Martinenacoborda (Xabier Ormaetxea)

Iniciado Marzo del 2007 se concluyeron los trabajos sobre las casas de Baja Navarra contenidas en el catastro napoleónico. Tras su examen se seleccionaron las siguientes propiedades como posiblemente relacionada con el apellido:
BajaNavarra

MAPA RESUMEN CON LAS LOCALIZACIONES DE LAS PROPIEDADES
Propiedades

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